Jubilados les resulta difícil vivir con su pensión mensual

Varias son las necesidades que afronta el sector de los jubilados en la provincia de Loja. Vivir con bajas pensiones y cubrir los gastos de salud, alimentación y vivienda, es una constante con la que tienen que luchar a diario, así lo dicen quienes pertenecen a este sector de la población.

 El panorama que se vive en Loja, es igual al de otras provincias. Quienes dejaron de trabajar, en la actualidad dedican su vida a actividades un poco más tranquilas.

En el Parque Central de la urbe lojana suelen reunirse de vez en cuando algunos jubilados para hablar de temas cotidianos.

José Eduardo Morales, presidente de la Coordinadora de Maestros Jubilados de Loja, en diálogo con Diario Crónica, dice que este año que termina la situación es la misma.

 “En lo relacionado a las pensiones, no hemos tenido ninguna alza o han sido insignificantes, de un dólar. No hay mejoras, nosotros tenemos derecho a un aumento”.

Cumplir

“Es necesario se cumpla con un recálculo de pensiones al sector jubilado”, no solo de los maestros, sino de otros extrabajadores.

“A medida que avanzan los años lo más grave son las enfermedades. En el Seguro Social no existen las medicinas suficientes y debemos comprar de nuestros propios recursos. Incluso está pendiente el incentivo jubilar”, precisa el dirigente.

Panorama

La mayor parte de jubilados recibe USD 500 y en algunos casos menos. Aunque todo dependen de los años servicio y cargo desempeñado.

Víctor Cevallos Muñoz, se jubiló en 2013, tras ejercer la docencia por 32 años, en el cantón Gonzanamá. Actualmente tiene 75 años.

Agrega que efectivamente, la situación es complicada. “No existen mejoras en lo relacionado a pensiones, tampoco incremento, éstos han sido de centavos”. 

 Es urgente que se haga un recálculo del estímulo económico. “Lo más grave que tenemos que afrontar es la salud”.

Promedio

El promedio de las pensiones que paga el IESS llega a los USD 670 al mes, pero hay pensionistas ecuatorianos que reciben USD 500 o menos.

Sonia María Macas, jubilada, tiene 68 años, acota que desde dejó de trabajar, su situación de salud se complicó. Padece de artritis y los remedios son costosos.  “Recibo USD 680 al mes y esto no me alcanza”. (I).