El Espíritu Navideño

Vicente Paúl Maldonado Quezada

En forma muy especial quiero enviar un especial y cariñoso saludo a quienes celebran estas fiestas solas, a quienes padecen enfermedad, o se sienten marginados, olvidados o tristes, y a quienes les ayudan cada día en su necesidad. También saludo a cuantos viven fuera de su tierra natal, a los voluntarios, cooperantes que ejercen su admirable y generoso trabajo en beneficio de los más necesitados.

Feliz Navidad a todos mis hermanos que comparten el deseo de un mundo mejor, lleno de paz, amor y esperanza. Que cada año este espacio nos envuelva gratamente junto a los que más queremos. Quisiera que la Navidad dure todos los días del año, para enaltecer los corazones y de esta forma lograr la verdadera felicidad. Hagamos de nuestras vidas un sueño y luchemos para qué ese sueño se convierta en una realidad. Valoremos lo que tenemos, dejemos atrás lo que nos hace daño y luchemos por lograr nuestros objetivos y metas. Que en esta noche tan hermosa reine la paz, el amor y la armonía. Que la estrella fugaz te acompañe siempre y que la dicha dure eternamente. Darwin Díaz Moreno (2922). Existe la Navidad en el hogar, en la Iglesia, en las calles, en el mercado; pero no sabrás qué es la Navidad hasta que en tu corazón se haya albergado nuestro creador Jesucristo. El verdadero Espíritu de la Navidad se encuentra en el llamado de nuestro Creador a amarnos y perdonarnos los unos con los otros, como Él siempre nos ha amado y perdonado. Es el momento de invitarnos todos a buscar y compartir este verdadero espíritu navideño en esta temporada tan especial, escuchándolo al Príncipe de la Paz, el Amor y la Luz del Mundo ¡Jesucristo!. La verdadera felicidad sólo llega al hacer felices a los demás… El Espíritu de la Navidad… hace que nuestro corazón resplandezca con amor y amistad fraterna y nos motiva a realizar actos bondadosos de servicio y amistad. No hay mejor momento que éste, la época navideña, para que todos nos redediquemos a los principios que nos enseñó nuestro Creador Jesucristo. Es una época para amar al Señor, ¡Nuestro Dios!, con todo nuestro corazón y a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Es bueno recordar que quien da amor da mucho; quien da tiempo da aún más; pero aquél que da de sí mismo lo da todo. Que nuestra Navidad sea real. No se trata sólo de adornos y regalos, a menos que así lo dispongamos. La Navidad es el espíritu de dar sin pensar en recibir; es felicidad porque vemos alegría en las personas; es olvidarnos de nosotros y encontrar tiempo para los demás; es deshacernos de lo que no importa y poner énfasis en los valores verdaderos; es paz, porque hemos hallado amistad en las enseñanzas del Salvador; es la época en que más nos damos cuenta de que cuanto más amor demos, más amor habrá para los demás. En esta época de Navidad que nos rodea con toda su gloria, busquemos, como los reyes magos, una estrella brillante y especial que nos guíe a nuestra oportunidad navideña de servir a nuestro prójimo. Hagamos todos, el viaje en espíritu y llevemos con nosotros un corazón sensible y bondadoso como regalo para el Salvador. Y que todos tengamos una Navidad llena de gozo. En el sagrado y bendito nombre de Jesucristo. Amén.