Incierto presupuesto para el 2024

Antonio C. Maldonado V. a.maldonado2010@hotmail.com 

Como en época pasada, al celebrar el advenimiento del nuevo año, esto es, antes de la pandemia del COVID-19, reflexionábamos en el sentido de que si ha sido bueno en el orden económico habría que impulsarlo por nuevos derroteros, y si ha sido deficiente corregirlo y buscar amplios senderos; esto acontecía en el amplio sector privado; pues, desde esa época se estimaba que el presupuesto es una herramienta de control que sirve para poder determinar lo bien que habíamos llegado cumpliendo las metas que presuponíamos debían cumplirse y consecuentemente continuarlas; caso contrario, reformarlas. 

En el Estado es algo similar a lo expuesto y corre a cargo del Ministerio de Finanzas que solicita a las entidades lo que estiman mejor y las proyecciones que tienen dentro de los parámetros que previamente les fueron comunicados; como siempre lo hemos dicho, al revisar el cumplimiento de la ejecución presupuestaria estatal —que sigue siendo parcial—, del cien por cien presupuestado solamente se cumple, en el mejor de los casos, el 50%, así por ejemplo en salud es parcial, en educación lo mismo y actualmente en seguridad —que es urgente y necesario— por etapas y parcialmente también; cuyo atraso, como es obvio, incrementa el endeudamiento público y la producción en general disminuye llegando menos recursos al Erario Nacional. 

Esto se refleja periódicamente en el cumplimiento de los pagos al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), según datos de los versados en la materia por el lado del financiamiento público se presupuestó USD 7.577 millones de la nueva deuda, pero se la rebajó a USD 4.778 millones, continuando el endeudamiento estatal, o sea USD 2.799 millones menos. 

Lo expuesto es necesario hacerlo para que luego del proceso electoral de los binomios que aspiran a ejercer el mandato presidencial conozcan la realidad de la situación económica que vive el país, para que sus planteamientos no se tornen “en palabras al viento”, ya que el actual mandatario continua en su campaña de inversión presupuestaria, inclusive adquiriendo armamento de la República de Turquía para la defensa de la soberanía nacional y la atención que requieren las Fuerzas Armadas —en todos los niveles—, esto solamente se detendrá después del resultado electoral que es inmediato y está fijado para el 15 de octubre; entonces en lo que los dos binomios están de acuerdo es comenzar por atender la seguridad ciudadana —que cada día se agrava más en todos los rincones del país— ya no solamente en los centros urbanos más poblados con una criminalidad insospechada que nadie ha podido detenerla, pero que los “expertos” en seguridad opinan diariamente sobre cómo hacerlo, pero infortunadamente no prestan su colaboración al Gobierno de turno para conjurarla. 

Esperemos que luego del debate entre los aspirantes a gobernar el país, fijado por el CNE —con un nuevo reglamento— para el 01 de octubre, se aclare algo la situación para los electores y puedan elegir en forma acertada.  

Loja, 14 de septiembre de 2023.