Sigue la campaña presidencial

Hoy la cosa es frente a frente

con ofertas al granel,

entre Luisa y don Daniel

apoyados por su gente.

El asunto, claramente,

se vislumbra bien peleado

si a la fecha he constatado

que es muy poca la distancia

a pesar de la constancia

que le ponen lado a lado.

Dos propuestas diferentes

se discuten estos días;

es la rancia oligarquía

contra el pueblo resistente.

Pelo a pelo, diente a diente,

palmo a palmo van y vienen

con discursos que entretienen,

que enfurecen y apasionan;

lo objetivo poco asoma

¿o será que no lo tienen?

Van y vienen a patita,

en avión y camioneta,

helicóptero, avioneta

agitando sus manitas.

El señor y la damita

en chalecos bien blindados,

en sus cuerpos ajustados

se desplazan sin distingo,

inclusive hasta el domingo

con sus guardias bien papeados.

“Ambos dos” dijo Magaña

van detrás de su gran sueño

demostrando gran empeño

en sus tiendas de campaña.

Toman puro, chupan caña,

comen mote, tripa asada,

beben chicha fermentada

soportando los olores

de la masa de electores

que les pasan su abrazada.

En su mundo de ilusiones

se imaginan en el trono,

ofreciendo casas, bonos

y otras tantas donaciones.

Vienen, van en oraciones

invocando a San Benito,

San Antonio, y San Cochito

en procura de una ayuda

pues la frente suda y suda

porque se haga el milagrito.