¿Condonación con dineros de pensionistas?

César Eduardo

BRICEÑO TOLEDO

Que el presidente Guillermo Lasso fracasó en el timonel del gobierno, es indiscutible. Más aún, nos condujo nuevamente a mitad del periodo presidencial a nuevos comicios. Y lo que es peor, bajo la lupa de la partidocracia para elegir a un montón de asambleístas que fueron repudiados por la colectividad, debido a su inopia legislativa en la asamblea nacional. En su momento, lamentablemente no tuvimos otra opción, que elegir al actual mandatario, pensando que su éxito empresarial podría replicarlo como jefe de Estado, pero que a la postre resultó ser un incapaz, hasta para mantener su propio partido político.

En la postrimería de su malhadada gestión gubernamental, aún tiene la desfachatez de meterle la mano a los escuálidos recursos del IESS, mediante su propuesta sobre la ley de emergencia económica. Jubilados y maestros rechazan este decreto ley que busca bajar el gasto público recortando el pago de intereses al IESS y ajustando el gasto en educación y salud. Para el IESS implicaría perder el derecho de cobro de USD 1.042 millones en intereses por la deuda que mantiene el Estado por el 40% para el pago de pensiones de los jubilados a partir de enero de 2012. La deuda del Estado con el IESS en salud asciende a USD 2.717 millones. Se continua con la francachela de compra de más bonos del Estado, así se procedió con el importe por más de mil millones de dólares en el 2022 al igual que el 2021. Más dinero para la voracidad estatal que es pésimo pagador. El IESS es el principal acreedor de la deuda interna. Hasta enero de 2023, el IESS tenía invertidos alrededor de USD 8.900 millones en bonos del Estado. Tal y conforme, algunos gobiernos de turno graciosamente han condonado las deudas de los empresarios que no son de los ecuatorianos. Para Spurrier, la entidad debe dejar de implementar condonaciones porque se está abonando a la cultura de no pagar las deudas de la banca pública. Se equivoca presidente Lasso, porque son dineros de sus aportantes, que son los afiliados del país, y son distintos a los del fisco.

Esta actitud ha sido repudiada, porque a más de la iliquidez que secularmente la han dejado los gobiernos anteriores de manera irresponsable, comprometen sobre todo la atención médica, que obligada prescribe una medicación barata e ineficaz para los afiliados; que constriñe a los jubilados destinar sus bajas pensiones para comprar medicina de calidad requerida por los médicos especialistas. Con esta medida se presagia que no habrá dinero para pagar a los jubilados del país. El referido decreto plantea, además, que el Estado aporte con 33% del gasto para la atención de enfermedades catastróficas de afiliados y jubilados del IESS. El resto del gasto tendría que ser financiado por afiliados y empleadores. Solo en 2023, el IESS presupuestó USD 454 millones para estas atenciones. Una reforma sobre los mecanismos de financiamiento de las prestaciones del sistema de seguridad social, es un aspecto que necesariamente debe estar basado en datos técnicos amparados en estudios actuariales.

En definitiva, señor Lasso, como banquero usted lucró de los dineros de los ecuatorianos, a quienes debe demostrar su elemental gratitud respetando sus vidas, particularmente de los jubilados.

Loja, 28 de septiembre de 2023