¿Lo peor o lo mejor para Loja?

César Correa

Ese olvido espeso, granítico, interminable, infranqueable, sórdido que soportó Loja en los primeros cien años de la vida republicana del Ecuador, condicionó nuestra psicología colectiva, que hasta hace poco reaccionábamos con alborozo cuando nos llegaban migajas del gobierno central, cuando el Estado ejecutaba acá obras precarias, incompletas, insuficientes, a paso de tortuga. Cualquier cosa que le dieran a Loja era de agradecer. Así llegamos al siglo XXI sin una sola de nuestras necesidades satisfecha: ni en educación, ni en salud, ni en transporte, ni en obras de saneamiento ambiental, sin el aprovechamiento del recurso hídrico para el riego, sin telecomunicaciones modernas; llegamos atrasados en todo en comparación con otras ciudades y provincias del país.

Esa mentalidad, casi de pordioseros, nos hizo mucho daño, porque llevó a gran parte de la población a la convicción de que no éramos capaces de estar a la vanguardia en nada, que no podríamos salir de los últimos puestos. Esa mentalidad nos acostumbró a vivir rotosos, harapientos, desvalijados, destartalados, a no aspirar jamás a algo excelente, a rogar por un kilómetro de carretera de tercer orden, por una aulita para el colegio, con cualquier edificio para hospital, con universidad dispersa en casas arrendadas por un lado y otro, con un ingeniero agrónomo para asesorar a los agricultores de todo un cantón,  con la precariedad en todas partes. Con nuestra auto estima por los suelos.

Esa mentalidad perdura en muchos lojanos, inclusive entre funcionarios públicos, como los que aceptaron lo peor para Loja, la ampliación a 3 carriles de la vía a Catamayo, despropósito que logramos frenar a tiempo.

La historia se repite, entre la mejor alternativa, la de construir el túnel en el Villonaco, y la peor del momento, la de ampliar la actual carretera a 4 carriles, estamos resignándonos a la que aparece como más barata, aunque a la larga, por los costos del mantenimiento, resultará la más costosa. Pero eso, ¿Qué le importa a Lasso? ¿Qué les importa a los ministros quiteños y azuayos?

Cambiemos la historia. Reclamemos en todos los casos lo mejor para Loja. Exijamos la construcción del túnel en la carretera a Catamayo. Exijamos excelentes obras para la educación, para la salud, para la producción agropecuaria, para el turismo… Para liberarnos del complejo de inferioridad y gozar de alta auto estima.