El trabajo y empleo como motor de desarrollo económico y social

Paúl Maldonado

El crecimiento económico, la distribución del ingreso y la cohesión social sólo son posibles con el trabajo digno, para ello es necesario asumir la importancia que tiene el trabajo y empleo para la estabilidad democrática y el combate a la pobreza.  Hay que realizar todos los esfuerzos para que la promoción del trabajo y empleo decente figure en un lugar central de la agenda de nuestro país. Creo que día a día son más los sectores, las regiones y los países que empiezan a asumir que el trabajo y empleo no son una variable dependiente de las decisiones económicas. El trabajo y empleo son el motor del desarrollo y progreso.

La voluntad política es un buen inicio para crear trabajo y empleo, enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática sustentable. El crecimiento económico tiene el poder de transformar sociedades, aumentar los ingresos y permite que estas prosperen. Para reducir la pobreza y garantizar la prosperidad compartida, se necesita que el crecimiento genere mayor cantidad de trabajos y empleos y, que estos sean de mejor calidad y más inclusivos, ya que constituyen el camino más seguro para salir de la pobreza.

El Banco Mundial respalda programas de empleo para los países en desarrollo, brindando capacitación profesional a quienes buscan trabajo, financiando préstamos para micro y pequeñas empresas y movilizando financiamiento en apoyo del aumento de trabajo y empleos en el sector privado. Los desafíos en materia de empleo que enfrentan los países en vías de desarrollo son inmensos. Más de 300 millones de personas en todo el mundo, están desempleadas. 3000 millones de adultos en edad de trabajar, en su mayoría mujeres, están fuera de la fuerza laboral. Con el `propósito de superar estos inconvenientes se debe eliminar los obstáculos al empleo para asegurar oportunidades en el mercado laboral para grupos generalmente desfavorecidos, como las mujeres, los jóvenes y los más pobres. Además, los países en vías de desarrollo deberán crear 800 millones de trabajos adicionales antes de 2030, para seguir el ritmo del crecimiento demográfico. Y, para aprovechar los beneficios de los avances tecnológicos, los países deberán velar por que sus habitantes reciban la educación y desarrollen las habilidades necesarias para desempeñarse en los empleos disponibles en la economía moderna. Los empleos de buena calidad proporcionan a la gente los medios para salir de la pobreza, lo que a su vez ayuda a los países a tener mayor estabilidad económica y social y, en última instancia, beneficia el crecimiento económico nacional y mundial. Los programas de empleo deben ser una prioridad máxima para todo país en vías de desarrollo.El acceso al trabajo y empleo, constituyen uno de los principales mecanismos de inserción social, porque es la principal fuente de ingresos de los hogares, permite la adquisición de bienes y servicios que hacen posible a sus miembros aspirar a un mejor nivel de vida acorde con sus patrones culturales. Cuando este se desempeña en el ámbito formal, permite participar en sistemas de prevención social (salud y pensiones), orientados a que el trabajador, empleado y su familia hagan frente a imprevistos y logren tener una vida dina una vez que cumplen con su deber de trabajador o empleado. Como espacio de trabajo, ofrece posibilidades de expresión y desarrollo de capacidades individuales y colectivas. El acceso a un trabajo y empleo, representan para la persona su canal de inserción en el esfuerzo colectivo de creación de riqueza económica, social y cultural, haciéndolo partícipe e integrante de un proyecto colectivo, factores que refuerzan su identidad y comunión con los valores que la sociedad propugna.