Zapotillo: Emergencia en frontera se extenderá por 60 días

Existe incertidumbre en el cantón Zapotillo porque las lluvias aún no se hacen presentes desde hace algunos meses. Según el reporte de la mesa técnica, alrededor de 2.370 hectáreas de maíz se perdieron.  Existe incluso, limitaciones para el suministro de agua para el consumo humano. A ello, se suma otra problemática, el puente Lalamor-Zapotillo, desde hace dos años está cerrado, restringiendo la actividad binacional.

La primera autoridad del cantón, Efrén Vidal Sarango, en entrevista para Diario Crónica, indica que la situación es crítica y preocupante en la frontera.  Se espera que durante los primeros días de   marzo se presenten las lluvias. El estado de emergencia que se declaró a fines de la semana anterior, por el COE cantonal y el Municipio de Zapotillo, se extenderá por 60 días. Podría culminar antes, en caso de existir mejoras en la situación.

En la dotación de agua para el consumo humano también existe limitaciones, los pozos profundos no abastecen a los diferentes sistemas.

 Evidenciar

La autoridad acota que se trae el pasto desde Catamayo; de Puyango, forraje; y, en estos días de Machala, llegará guineo para distribuir en zonas afectadas. Así los productores, podrán dotar de alimento a su ganado.

“Es importante el apoyo brindado de varias instituciones para hacer frente a la situación”. Se pide a la Prefectura de Loja, mantener el equipo de trabajo en el cantón para seguir realizando la perforación de pozos profundos, necesarios para dotar de agua a la población, destaca el Burgomaestre.

Abrir 

 Otro de los inconvenientes que a traviesan es que el Eje Vial Nro 2, que une a Ecuador con Perú, en el puente fronterizo de Lalamor-Zapotillo, está cerrado.  

Vidal Sarango acota que en la actualidad la población del cantón se encuentra más de 90% vacunada. Por ello, es necesario abrir el paso para que la actividad comercial y turística pueda fortalecerse.

Situación

El presidente del Gobierno Parroquial de Bolaspamba, William Córdoba Rogel, acota que   las lluvias solían empezar en enero, pero el verano se prolongó.

 “Las pérdidas de cultivos y ganado caprino, son cuantiosas. Existe preocupación entre los agricultores    porque mantienen préstamos, pero las cosechas no son rentables”.

Solicitó el apoyo para que se pueda dotar de maquinaria e intervenir en zonas cercanas a las quebradas, así evitar la contaminación del agua. Además, se requiere la construcción abrevaderos. (I).