Mundo inclusivo y discapacidad

Por: Sandra Beatriz Ludeña

El Día Internacional de las Personas con Discapacidad, es el 3 de diciembre de cada año, fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para promover los derechos y bienestar de las personas con discapacidad.  Por esto, es necesario decir que hoy la humanidad más que nunca piensa en formas innovadoras para impulsar un mundo accesible y equitativo.

La inclusión de la discapacidad es una condición para propiciar ambientes más humanos. Las Naciones Unidas han formulado estrategias que permitan la inclusión como parte del desarrollo y crecimiento sostenible de las sociedades. 

Esto significa que la discapacidad es aceptada y vista más allá de la estigmatización como una condición que requiere apoyo de todos, si queremos participar de un mundo realmente mejor.  Es así, que la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha creado la estrategia para ser verdaderamente ecuánimes con la discapacidad y consiste en inclusión del tema en todos los pilares de labor de la ONU.

Por lo dicho, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible está empecinada en cumplir con la promesa de “No dejar a nadie atrás” y, esto solo puede cumplirse si se encadena tales propósitos con el ejercicio de los Derechos Humanos de las personas con discapacidad.

No obstante, crear un mundo inclusivo no es solamente algo que atañe a la justicia, sino una a la consciencia sobre el bienestar, pues, el bien de uno lleva al bien de todos.

En ese sentido, las crisis que enfrenta la humanidad después de la pandemia por COVID-19, la guerra mundial que amenaza, los cambios climáticos, lo económico y más aspectos agobiantes, deben hacernos conscientes de cómo tales problemas afectan a los más vulnerables.

Una visión comprensiva nos llevará a pensar qué hacer para generar soluciones innovadoras en el campo inclusivo de las discapacidades.  Sobre todo en lo referente al empleo, pues, el mundo requiere urgentemente asegurar formas de trabajo digno para las personas que viven con alguna discapacidad.

No es por demás decir que a pesar de las iniciativas ya mencionadas, se debe cuidar la reducción de las desigualdades, y esto solamente se logra si, tanto el sector público como privado adoptan políticas que promuevan la aceptación de la diversidad en los lugares de trabajo.

Sabemos que las empresas buscan más producción y disminución del costo y gasto, esto asegura buena rentabilidad, sin embargo, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) compromete a las empresas a velar no solo, por lo interno sino también por lo externo, en ese sentido este es un tema en el que se debe aportar. 

Es posible enlazar la discapacidad con un mundo próspero y pujante, si reconocemos que el tema compromete a todos.