Trabajadores y jubilados rechazan privatización de la seguridad social

Rafael Riofrío

La crítica situación que atraviesa el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, poco importa al Presidente Lasso y menos aún a Francisco Cepeda principal del IESS. El problema viene agravándose desde el 2012 cuando el correato esquilmó los dineros de los afiliados. Diversos informes actuariales hace rato advirtieron que los fondos de salud y el de pensiones arrastran déficits en razón de la elevada burocracia, la mala administración, la corrupción y las recetas del FMI que propone a los gobiernos de turno que sacrifiquen la vida de los jubilados mientras se perdona las deudas a los empresarios tramposos.

El Gobierno del desencuentro incumple y miente descaradamente a los jubilados, durante la campaña ofreció mejorar su pensión y los servicios de salud. Los hechos dicen lo contrario. Luego del incremento de 25 dólares al salario básico del trabajador, a los jubilados que por 5 años tenían congelado su sueldo, se les incrementa la burlesca cantidad de 56 centavos de dólar, así se manifiesta el encuentro del señor de los zapatos rojos con los más de medio millón de jubilados. Cepeda ha adelantado que para superar la crisis tienen lista una reforma que propone “subir la edad para la jubilación, incrementar la cotización individual e incluso rebajar el monto de las pensiones jubilares”, es decir un remedio peor que la enfermedad.

El presidente Lasso ya nueve meses en el gobierno y aún no se entera que el IESS es de los trabajadores y jubilados, por eso no ha hecho un claro pronunciamiento sobre cuando pagará los más de 20 mil millones de dólares que el Gobierno Nacional adeuda al IESS. Francisco cepeda principal del IESS desconoce el concepto legal de coactivas por eso no hace nada por cobrar 11 mil millones de dólares que deben los patrones y empleadores morosos que a costa del trabajo ajeno quieren privatizar la Patria.

Organizaciones sociales y populares, el día jueves 24 de febrero realizaron una jornada nacional de defensa de la seguridad social, exigiendo al Presidente Lasso y al Director del IESS que no sigan causando daño a los jubilados y afiliados, rechazaron los intentos de privatización, la falta de medicinas y la crisis institucional causada por la irresponsabilidad de los directivos de turno. Demandaron una investigación prolija para descubrir y desmantelar las bandas de corrupción que operan al interior del IESS, que se recupere los dineros que se diluyen en negociados fraudulentos. Exigieron a viva voz, la renuncia de César Rodríguez y Luis Clavijo cuya permanencia en el seno del Directorio del IESS es una podredumbre y un acto de corrupción.

Finalmente, la crisis del gobierno se refleja en la situación de abandono en que se tiene a miles de maestros y maestras jubiladas. Es una suerte de incertidumbre las continuas reuniones en “mesas técnicas” con asambleístas, con ministros, con el presidente Lasso, de las cuales lo único que se logra es la postergación del estímulo monetario que jubilación dispone la Constitución.