Elogio y llamado clamoroso a la bondad

Numa P. Maldonado A.

Si hay un valor moral tan fundamental y al mismo tiempo tan abarcativo, y por eso muy similar al Amor, ese es, precisamente, la bondad…, extraordinario valor con ayuda del cual la humanidad ha podido desarrollarse y sobrevivir hasta el día de hoy. Porque la bondad como el Amor, nos permiten ser solidarios, compasivos, amigables, empáticos, tolerantes, respetuosos, amables, generosos, leales, agradecidos… La permanente práctica de la bondad nos transforma en mejores personas.

Abandonamos paulatinamente el nato individualismo, el egoísmo y la avaricia, la envidia y el odio; los traumas vinculados al racismo y nacionalismo; vencemos el ego que nos enferma de ambición por la riqueza, el poder o la fatua gloria. La bondad modera nuestro temperamento exaltado y permite el control de las emociones. Con la bondad como aliado podemos organizar mejor la vida y encontrarle un cometido noble, digno y altruista; razonar y reflexionar con mejores luces; ofrecer un buen consejo o una crítica sana; una palabra de aliento, un gesto amigable, una sonrisa… Acciones y buenas decisiones que crean e impulsan el “efecto mariposa” que permite disfrutar más momentos de satisfacción interna y en cada noche de un sueño tranquilo y reparador que alimenta la salud mental y espiritual. Gracias a la bondad vencemos el resentimiento y el odio y aprendemos a perdonar… Quién ha hecho de la bondad la vocación de su vida, es un ser humano privilegiado que disfruta del verdadero Buen Vivir y viviendo en Paz y alegría muere también en Paz, siendo feliz..

Lo contrario a la bondad es la maldad.

Esta feroz y despiadada ola de maldad que, liderada en estos oscuros tiempos por el narcotráfico internacional asociado a lo más corrupto y despiadado  del Sistema Político Mundial, paulatinamente se va tomando regiones y países, entre otros Ecuador. Y en nuestro caso particular, ciudad por ciudad, provincia por provincia. De modo que, cumpliendo un macabro plan, está llegando a ciudades otrora tranquilas como Loja y a varios cantones de la provincia. Y para sus protervos fines capta inocentes niños y jóvenes lojanos nacidos bajo el estigma de la pobreza, la violencia y el desamparo, que constituyen, por eso mismo. presa fácil del narcotráfico. Pobres niños y niñas abandonados a su suerte, huérfanos de afecto e ilusiones, condenados a una triste y efímera existencia (tal vez 20-25 años) resumida en pocos pasos: primero son convertidos en adictos, luego en traficantes y más tarde en sicarios (El reportaje de Vistazo de noviembre, “Carne de Cañón, testimonios de jóvenes en manos de los narcos”, trae detalles sobre el espeluznante asunto).

En la corta época de Navidad el mundo occidental cambia su ego egoísta por sentimientos solidarios, y mucha gente se vuelve bondadosa: ayuda, dice frases afectuosas y abraza a amigos y desconocidos, respirando amistad. Lo que quiere decir que la mayoría de personas si podemos ser bondadosos y disfrutar esa magnifica y mágica dicha interior navideña que produce la bondad, parte indisociable de la Navidad… Y armados de ella, todos los días, enfrentar a la maldad que, dirigida por mentes abstrusas y perversas, roba nuestra Paz y pretende destruirnos. El llamado más elocuente es a la clase política que maneja las riendas del mundo actual y nuestro país. ¡Qué en las próximas elecciones las nuevas autoridades del país, además de ser competentes, sean bondadosas y, por favor, no caigan en las garras de la narcopolítica!