La Navidad es la fiesta del cumpleaños de Jesús de Nazaret ¿Lo invitamos?

Luis Pineda

Hace varios años encontré esta historia que la comparto con los lectores del Diario. Un periodista llega a la ventana de una casa cuyos habitantes están en plena fiesta: compartir regalos, comida, licor, baile, adornos navideños. El periodista se acerca a la ventana y le pregunta a la persona que está mirando la fiesta desde la ventana, le pregunta ¿conoce usted cuál es el motivo de la fiesta? El hombre sonríe y le dice: están celebrando mi cumpleaños. El periodista le vuelve a preguntar ¿y, porqué usted no está presente en la fiesta? El personaje responde: porque no me han invitado.

Las compartimos algunas reflexiones del padre Pedro Pierre sobre este tema: “En este tiempo de Navidad, ¡cuántas luces en muchas casas, cuantas luces en las calles, cuántas luces en los almacenes! Todo un mundo de belleza y de sueño. Lastimosamente, en estas luces, en esta belleza, en estos sueños hay mucha fantasía, mucho engaño, mucho vacío, mucho robo, mucha tristeza, mucha desesperanza. ¿No será que nos estamos equivocando y que nos están engañando?

Hace poco hemos salido de la pandemia que ha sido como una masacre en muchos lugares nacionales. Mientras morían decenas de miles de víctimas, otros se enriquecían descaradamente, creando más pobreza y desigualdades en nuestro país. Los cuatro años del morenismo han sido la destrucción de las instituciones de la nación, provocando desempleo nunca visto antes. El actual gobierno se dedica principalmente a la acumulación de riqueza de unos pocos, la evasión y la mentira a costa del empobrecimiento creciente de la mayoría de las familias ecuatorianas. En este fin de año hemos llegado a un nivel de violencia poco común: femicidios, asaltos, robos, extorsiones, sicariatos… a pesar del toque de queda, de más policías y militares patrullando en las calles de nuestras ciudades. Las protestas y los levantamientos se soldaron por una docena de muertos entre los indígenas y centenares de heridos y presos. Las negociaciones terminaron en una gran farsa y mucha rabia acumulada. La migración se dispara y no cesa. En estos 6 últimos años, por una consulta mañosas y aprobaciones de leyes desfavorables a los sectores medios y pobres, muchísimas personas fueron desalojas de su trabajo. Para sobrevivir el sistema neoliberal imperante las obligó a robar, a vender droga, a extorsionar, a matar: Allí están las causas de tanta violencia y desgracia. Así llegamos a un nueva Navidad con muchas luces artificiales que esconden una desesperanza real.

Navidad no es un simple recuerdo emocionante, ni una historia inventada para sorprender a los niños con regalos engañosos. Navidad es una opción de vida. Navidad es la decisión de construirnos según el sueño de Dios que se hace vida en María, Elizabet, José, Juan Bautista, Jesús y miles más: otra vida es posible, otra sociedad es necesaria y otro mundo es urgente. ¡Que esta Navidad sea la oportunidad de emprender caminos de fe, compartir, fraternidad y lucha para una vida mejor para nosotros y los demás… contra todos los Herodes que siguen matando toda esperanza y cambio!”