Navidad y Año Nuevo: revive la esperanza por una vida digna

Rafael Riofrío Tacuri

Para más de la mitad de las familias ecuatorianas, se refrenda otra vez un año complicado, la crisis sociopolítica y económica abre más la brecha de la pobreza. La anunciada alza de 25 dólares a los trabajadores no cubre el valor de la canasta familiar; la inflación en estos días es galopante y empeorada por la falta de trabajo, la delincuencia y la corrupción.

Esta es la realidad del campesinado e indigenado, de los trabajadores, de los desempleados, del magisterio, que durante el 2022 en calles y plazas protestaron contra la soberbia de un presidente que no escucha a la gente, que se hizo el loco convocando a dialogar al movimiento indígena, pero sin cumplir los acuerdos, por el contrario, se empecina en una infame consulta para inundar de mayor estrechez a nuestros hogares.

El combate a la pobreza, a la corrupción y a la impunidad de esas sanguijuelas humanas que no contentos con robarse los dineros del Estado, quieren chuparnos la sangre y hasta el alma; solo es posible si se reclama el derecho a educación de calidad, a servicios de salud y sanidad, de fuentes de trabajo. Es urgente el diálogo franco entre los movimientos sociales y políticos del país con el Gobierno, al que hay que exigirle soluciones claras, si se quiere de verdad superar la crisis económica y la inseguridad ciudadana.

Desde la Gloriosa UNE, hemos sido testigos del gran despertar de los maestros y maestras con conciencia vanguardista, ellos dijeron basta ya a los atropellos del Presidente Lasso, de la Ministra Brown y de un grupillo de lacayos. La UNE con unidad, lucha y organización, logró la aprobación de una nueva Ley de Educación que incluyó la recategorización a los maestros con más de 25 años de servicio, la equiparación salarial, siguiendo firmes hasta que ésta se pague a todo el magisterio.

En medio de la lucha por alcanzar una vida digna con equidad y justicia social, los sectores populares y de trabajadores reviven la esperanza y buenos deseos para que estos días de Navidad y Año Nuevo, se disfruten en familia anhelando que, en el 2023, las elecciones permitan concretar la unidad popular para lograr las reivindicaciones que posterga la derecha criolla, banquera y empresarial sumisa al imperialismo.

En este mensaje de anhelo por las reivindicaciones sociales para los ecuatorianos del campo y la ciudad, para esos hombres y mujeres que sueñan con una patria nueva para todos, va también el llamado a fortalecer las organizaciones, la movilización y la protesta social; a trabajar por el fortalecimiento de una unidad popular que nos conduzca a un proceso electoral de las administraciones seccionales, de los integrantes del Consejo de Participación y Control Ciudadano, y a decir NO a la consulta con la que el Gobierno del Presidente Lasso pretende entregar el país a los grupos de poder y al imperialismo.